Colectora debía conectar nuevos parques eólicos de La Guajira al sistema eléctrico colombiano. El 6 de septiembre, Valora Analitik informó que su entrega se estima ahora para abril de 2027. La fecha todavía necesita confirmación en un cronograma actualizado del operador, pero deja una tensión concreta: una obra puede seguir avanzando y llegar después del momento en que más se necesita.
El calendario climático hace más importante esa diferencia. La Organización Meteorológica Mundial advirtió el 3 de septiembre que El Niño tiene una probabilidad cercana al 100% de persistir hasta febrero de 2027. Para Colombia, el IDEAM señala que sus efectos pueden incluir menos lluvias y presión sobre el recurso hídrico en distintas regiones. Es una señal para prepararse, no una predicción automática de racionamiento.
El Niño aumenta la urgencia. No demuestra que haya causado el retraso de cada proyecto.
La expansión energética debe leerse con esa ventana en mente. ¿Qué infraestructura ya puede responder, qué proyectos podrían hacerlo durante los próximos meses y cuáles requieren varios años más?
La línea y los parques deben llegar juntos
Colectora permite entender la primera dificultad. Según el Grupo Energía Bogotá, el proyecto conectará siete parques eólicos, con una capacidad conjunta prevista de 1.050 megavatios. Su informe de marzo registraba obras y pruebas en distintos frentes, además de nuevas certificaciones de comunidades y procesos de consulta. El trabajo pendiente combina ejecución técnica y acuerdos que deben cumplirse.
La fecha de la línea, sin embargo, no basta para saber cuándo estará disponible toda esa generación. Cada parque necesita terminar su propia construcción y estar listo para conectarse. Una línea energizada habilita el paso; no convierte automáticamente el potencial de la región en electricidad entregada.
La UPME reconoce esa incertidumbre en su plan indicativo. Windpeshi, Alpha y Beta quedaron fuera de la expansión fija considerada en sus escenarios; el documento usa para ellos un supuesto de desarrollo desde 2028. Es una hipótesis de planeación, no una fecha contractual, pero impide tratarlos como respuesta asegurada para los próximos doce meses.
La ANLA reportó Windpeshi y Beta con construcción suspendida al corte de abril de 2026, e incluyó la intención de retomar actividades en Windpeshi. Ese registro ayuda a explicar la trayectoria; no prueba por sí solo que sigan detenidos en septiembre. Una reanudación anunciada, una consulta concluida y una planta generando son tres avances diferentes.
El respaldo de gas tiene su propio calendario
Puerto Bahía muestra otra diferencia entre habilitar una obra y ponerla a operar. En mayo, Ecopetrol anunció que estaban completos los trámites portuarios y ambientales necesarios para iniciar la ejecución de su proyecto de regasificación en Cartagena. La meta comunicada entonces era diciembre de 2026.
En agosto, Frontera situó la expectativa de primer gas a comienzos de 2027. También informó avances comerciales y en la disponibilidad de la unidad flotante de almacenamiento y regasificación, aunque todavía quedaban hitos de ejecución. El cambio entre anuncios está documentado; las fuentes no permiten atribuirlo a una única causa.
La terminal podría contribuir dentro del horizonte de un año, pero requiere completar toda la cadena que hace posible entregar gas. Importa la llegada del primer suministro y también la capacidad de mantenerlo.
SPEC parte de un lugar distinto: ya tiene infraestructura operativa. Promigas reportó en mayo una capacidad de regasificación de 475 millones de pies cúbicos diarios. Su presentación del primer trimestre planteaba ampliarla a 533 y adelantar la disponibilidad hacia finales de 2026, con condiciones todavía por resolver. Esos 58 millones adicionales siguen siendo una ampliación prevista hasta que se confirme su entrada.
Y el gas necesita transporte. Recibir más combustible en la costa resuelve solo una parte; llevarlo a los centros de consumo depende de ductos, conexiones y compradores. La coordinación de esa cadena determinará cuánto de la nueva capacidad puede utilizarse.
Qué puede cambiar antes de septiembre de 2027
La revisión deja tres horizontes distintos: capacidad que ya opera, infraestructura que podría entrar si completa sus dependencias y proyectos cuya fecha pública está fuera de esta ventana.
| Horizonte | Qué puede contar | Qué falta comprobar |
|---|---|---|
| Hoy–marzo de 2027 | SPEC existente; corredor Barranquilla–Ballena; Guayepo III ya comercial. | Primer gas de Puerto Bahía, ampliación SPEC, puesta comercial de Atlántico y primera entrega de Buenaventura–Buga. |
| Marzo–septiembre de 2027 | Colectora, si cumple la estimación publicada de abril. | Energización de la línea y disponibilidad independiente de los parques asociados. |
| Después de septiembre de 2027 | Hidroituango 5–8, eólicos inciertos y Sirius. | Obras, conexión, licencias y cronogramas que hoy llegan a 2028–2031. |
En los próximos meses, sostener los activos existentes sigue siendo decisivo. El Gobierno anunció $1,5 billones para atender presiones de liquidez del sector durante el resto de 2026. La medida apunta a la cadena de pagos; el anuncio no demuestra que los recursos ya hayan sido desembolsados ni equivale a nueva capacidad de generación.
Hay expansión que sí se materializó. Enel reportó en julio la operación comercial de Guayepo III, de 200 megavatios en corriente alterna, mientras Atlántico permanecía en puesta en servicio. La diferencia reconoce un avance sin contar como disponible una planta que aún completa su entrada.
Los proyectos grandes quedan fuera de esta ventana
El cronograma publicado en agosto para las nuevas unidades de Hidroituango empieza en noviembre de 2027 y se extiende a 2028. Las cuatro unidades que ya existen son respaldo actual; las unidades 5 a 8 no deben contarse como expansión nueva antes de septiembre próximo.
Sirius está más lejos. Ecopetrol mantiene una meta pública de primer gas en el cuarto trimestre de 2030, sujeta a licenciamiento, y la prensa ha reportado riesgo de desplazamiento a 2031. El hallazgo es importante para el abastecimiento futuro, no para el episodio climático de los próximos meses.
La diferencia entre una licencia, una obra terminada, una conexión energizada y una primera entrega termina en la fecha en que el activo presta servicio. Para la sociedad que desarrolla el proyecto, también puede mover el inicio de ingresos y el calendario de su financiación.
La fecha que importa es la de entrega
El Niño no convierte todos los retrasos en una sola causa ni anuncia por sí mismo un apagón. Sí obliga a separar lo que ya opera de lo que todavía depende de permisos, acuerdos, conexiones y pruebas. Colectora y Puerto Bahía podrían cruzar hitos importantes antes de septiembre de 2027; SPEC ya aporta y busca ampliar; Hidroituango 5–8 y Sirius pertenecen a otro calendario. La pregunta es cuánta de la expansión anunciada podrá entregar energía durante el período para el que la estamos contando.
Fuentes
Valora Analitik, 6 de septiembre de 2026 — estimación publicada para Colectora.
Grupo Energía Bogotá, marzo de 2026 — alcance y estado de Colectora.
OMM, 3 de septiembre de 2026 y IDEAM — contexto climático.
UPME, Plan de Generación 2025–2039 y ANLA — eólicos de La Guajira.
Ecopetrol, 25 de mayo de 2026 y Frontera, 14 de agosto — Puerto Bahía.
Promigas, 19 de mayo de 2026 — SPEC y transporte de gas.
Enel, resultados del primer semestre — Guayepo III y Atlántico.
Minenergía, 24 de agosto de 2026 — anuncio de liquidez sectorial.
El Colombiano, 24 de agosto de 2026 y Ecopetrol — Hidroituango y Sirius.