El 14 de septiembre de 2026, la Agencia Nacional de Infraestructura informó que el programa de concesiones 4G había llegado a 93,32 % de ejecución agregada. Diecisiete de los treinta proyectos ya estaban en operación y mantenimiento; ocho seguían en construcción. Entre estos últimos, Bucaramanga–Barrancabermeja–Yondó aparecía con 98,16 % de avance. El porcentaje parece anunciar una meta próxima. Para el equipo financiero plantea una pregunta menos cómoda: ¿cuándo termina realmente el expediente de obra y cuándo empieza el de operación? [1]
En este corredor no hay un relevo limpio. La Concesionaria Ruta del Cacao publica que ocho de sus nueve unidades funcionales están en operación y que la Unidad Funcional 8 —UF8—, entre Lisboa y Portugal, sigue en construcción. Una unidad funcional es un tramo o conjunto de infraestructura que el contrato trata como una unidad verificable. Mientras la UF8 conserva obra pendiente, el resto del corredor ya exige ambulancias, atención de incidentes, mantenimiento, recaudo, un Centro de Control de Operaciones y mediciones de nivel de servicio. [2]
Esa convivencia cambia el trabajo. Un controller no puede cerrar la carpeta de construcción porque el porcentaje esté cerca de cien, ni esperar la última acta para empezar a controlar la operación. Debe sostener dos cadenas de evidencia al mismo tiempo: una explica qué falta para completar la obra; la otra prueba cómo se presta y mantiene el servicio ya disponible. Ambas llegan a caja, pero por mecanismos distintos.
Hallazgo. El fin de la obra no es un número redondo. Es una secuencia de documentos, aceptaciones y pendientes. Y la operación no espera siempre al cambio formal de etapa.
Tres porcentajes no forman una conciliación
El comunicado de ANI atribuye 98,16 % al corredor. La página del concesionario muestra 98,92 % con corte a julio de 2026. La interventoría publica 98,15 % frente a 99,31 % programado. No hay base pública suficiente para promediar las cifras o escoger una como la “real”. Pueden diferir por fecha, universo de actividades, ponderación o documento de origen. La decisión responsable es conservar actor, corte, definición y soporte de cada una. [1][2][3]
La misma precaución aplica al 93,32 % del programa. ANI dice que el CAPEX de $67,23 billones tiene corte a diciembre de 2025, mientras los avances se publicaron en septiembre de 2026. CAPEX y avance tampoco son equivalentes: uno describe inversión bajo un corte y el otro progreso físico ponderado. Ninguno prueba cuánto efectivo tiene una sociedad de propósito específico —SPV—, qué obra fue aceptada o qué retribución está disponible.
La auditoría de la Oficina de Control Interno de ANI, basada en documentos de supervisión e interventoría y en una visita de febrero de 2026, registró que la UF8 no tenía Acta de Terminación. La UF9 sí tenía un acta parcial desde abril de 2024 y conservaba pendientes técnicos. “Casi completo”, “en servicio”, “con acta parcial” y “aceptado definitivamente” son estados distintos. [4, pp. 12–13]
La última acta abre la etapa; no inaugura todas las obligaciones
La auditoría cita la sección 9.1 de la parte general del Contrato de Concesión 013 de 2015: la etapa de Operación y Mantenimiento comienza con la suscripción de la última Acta de Terminación de Unidad Funcional. La frase parece dibujar una compuerta: antes, construcción; después, operación. [4, p. 12]
El mismo documento añade el matiz que organiza el caso. Sin perjuicio de las actas, el concesionario debe cumplir las obligaciones de operación y mantenimiento sobre el proyecto en los términos del Apéndice Técnico 2. La compuerta existe para la etapa global, pero los tramos puestos en servicio ya deben operar y mantenerse. El contrato puede cambiar de fase en una fecha; la carretera cambia por unidades. [4, p. 13]
La UF8 muestra por qué la última acta no es un trámite. El 1 de octubre de 2023 se produjo un movimiento en masa que afectó la vía nueva. En septiembre de 2025, el Panel de Amigable Composición reconoció ese deslizamiento como un Evento Eximente de Responsabilidad —EER— en el alcance descrito por su decisión. Un EER puede ajustar el tratamiento de determinadas obligaciones cuando se cumplen sus condiciones. No borra el contrato ni convierte toda demora en excusable. [4, pp. 17–18]
El 13 de marzo de 2026, ANI, concesionario e interventoría documentaron un periodo especial para la solución: doce meses de preconstrucción y veinticuatro de construcción. ANI explicó que la puesta a disposición de esa unidad permitiría al proyecto entrar en la etapa de O&M. La auditoría estimó que la UF8 podría entrar en operación en 2029. Es una previsión basada en el acuerdo, no una certificación de fecha final. [5][4, p. 18]
El documento del EER cambia el cronograma de la obra pendiente; no certifica obra, no aprueba un pago y no decide nada sobre una facilidad de crédito privada. Ingeniería conserva diseño, programa y avance. Legal registra alcance y plazo. La interventoría verifica conforme al contrato y ANI decide como concedente. Finanzas traduce esos estados al pronóstico sin convertir una fecha estimada en caja cierta.
La UF9 muestra otra fricción. La auditoría registró pendientes de accesos, drenaje, seguridad vial e iluminación bajo un acta parcial. Desde octubre de 2024, esos pendientes habían dado lugar a la retención de la compensación especial asociada a la unidad. El acta permitió poner infraestructura en servicio; no borró el punch list, la lista de remates por cerrar. [4, pp. 21–22]
Mientras falta una obra, la operación ya produce evidencia
En febrero de 2026, la auditoría recorrió el proyecto. Verificó ambulancias con personal y dispositivos, instalaciones de peaje, cámaras de interventoría y el Centro de Control de Operaciones. También revisó postes SOS, sistemas de comunicaciones y obligaciones de mantenimiento. En sus conclusiones registró seguimiento a indicadores de O&M y, al mismo tiempo, novedades en postes SOS y emisoras. Operar no significa que todo esté verde; significa que existe un servicio medible y un procedimiento para tratar sus desviaciones. [4, pp. 24–29 y 59–60]
El informe de gestión 2025 de Ruta del Cacao describe el mismo corredor desde el concesionario. Señala trabajos de rocería, limpieza de drenajes, señalización y pavimentos en las nueve unidades. Reporta que los indicadores de operación se cumplieron, pero hubo incumplimientos en tareas de mantenimiento de las UF1 a UF7 y deducciones en la retribución. El concesionario dice que trasladó esas deducciones al contratista EPC en la certificación del periodo. [6, pp. 75–78]
EPC se refiere al contrato de ingeniería, procura y construcción. El traslado descrito muestra otra frontera: ANI y la interventoría aplican el contrato de concesión; la SPV gestiona su relación con el contratista conforme a otro documento. Una deducción pública puede originar un descuento o una reclamación interna, pero no prueba quién asumirá el costo final, cuándo se pagará o qué dirá un financiador.
Durante construcción importan programa, diseños, mediciones, actas y pendientes. En operación importan equipos, tiempos de atención, pavimento, señalización, seguridad, tráfico, recaudo y mantenimiento. Seguros, ambiente, predios, controversias y caja cruzan ambas fases. El relevo no elimina responsables: reorganiza sus entregables.
El modelo de caja cambia de pregunta
En construcción, el modelo mira desembolsos de CAPEX, aportes, financiación, contingencias y calendario de obra. Al crecer la operación, ganan peso recaudo, mantenimiento, reposiciones, atención al usuario, seguros, deducciones por nivel de servicio y obligaciones ambientales permanentes. Durante la transición ambas curvas conviven.
El recaudo exige cuidado. El informe del concesionario registró 1.053.836 pasos por la estación La Lizama durante 2025. Es tráfico de una estación y un año. No equivale a ingreso neto de la SPV, efectivo sin restricciones o recursos disponibles para servicio de deuda. El contrato, el patrimonio autónomo, impuestos, costos y demás reglas determinan el recorrido del dinero. Este artículo no revisó la financiación privada y no atribuye al tráfico una consecuencia bancaria. [6, pp. 77–78]
Las deducciones tampoco son una “multa” genérica. La auditoría explica que las afectaciones a retribución o compensación se apoyan en el índice de cumplimiento, calculado con indicadores contractuales. Ese documento conecta observación, medición, periodo y efecto. La SPV analiza después si el asunto corresponde a su operador, al EPC, a un riesgo propio o a una controversia. [4, p. 49]
Un tablero con “avance 98 %”, “operación sí” y “caja” oculta la causalidad. Si falta un acta, no dice qué unidad bloquea la etapa. Si falla un poste SOS, no muestra indicador ni periodo. Si se retiene una compensación, no identifica el pendiente. Si cambia UF8, no muestra qué pago se desplaza. Un tablero útil conecta dos carriles: obra, actas y pendientes; servicio, mediciones y correcciones. La caja no hereda automáticamente el color de ninguno.
Simulación: el cierre de julio conserva los dos carriles
La siguiente escena es pedagógica. Usa estados públicos del corredor, pero no reproduce la contabilidad, la financiación ni las decisiones internas de Ruta del Cacao.
Una obra pendiente activa dos expedientes
El cambio de cronograma no se convierte en acta, retribución o decisión bancaria.
- 1. Programa actualizadoIngeniería entrega versión, mediciones y tramo afectado. El porcentaje queda ligado a su corte.
- 2. Periodo especialLegal registra el EER y sus 12 + 24 meses. El acuerdo cambia el cronograma, no certifica obra.
- 3. Acta pendienteInterventoría y ANI aún no han cerrado la última UF. La etapa global conserva su compuerta.
- 4. Servicio medidoOperación aporta mantenimiento, equipos e indicadores de las unidades que ya prestan servicio.
- 5. Pack separadoFinanzas conecta ambos expedientes, abre excepciones y actualiza escenarios sin presumir caja.
Al cierre de julio, ingeniería entrega un reporte de UF8: tramo, solución asociada al evento de 2023, programa especial y avance publicado. La interventoría mantiene su propio corte. Como los porcentajes públicos no coinciden, el controller no reemplaza uno por otro: registra fuente, fecha y metodología pendiente de aclaración.
El reporte pasa de “recibido” a “en revisión” cuando incorpora mediciones y versión del programa. El EER confirma el plazo especial, pero la última acta sigue pendiente. En paralelo, operación entrega disponibilidad de ambulancia y grúa, incidencias del CCO, mantenimiento, mediciones, tráfico y observaciones.
Una novedad de mantenimiento no recibe la etiqueta “incumplimiento financiero”. Recorre primero el procedimiento operativo. El responsable prepara la corrección y finanzas estima, como escenario, una posible deducción hasta recibir la medición y el documento del periodo.
Tesorería conserva el presupuesto de mantenimiento de las unidades operativas y el calendario de obra de UF8. Si el programa mueve una actividad, actualiza el pago previsto bajo el documento correspondiente. Si una medición produce una deducción, actualiza la retribución solo con soporte. Si falta, abre una excepción con responsable y fecha.
El pack termina con dos resultados: ocho unidades siguen en servicio con indicadores y excepciones; UF8 conserva un camino documentado hacia su acta final. Si falta una medición, el pack puede cerrar con la excepción abierta. Si falta la versión vigente del programa, no puede afirmar una fecha. Reconocer el vacío es más útil que esconderlo detrás del 98 %.
Cinco controles para no perder el relevo
- Conservar el hito formal. La última acta abre la etapa global en el caso revisado; un porcentaje no la reemplaza.
- Separar unidad y proyecto. Una UF puede operar mientras otra sigue en obra.
- Mantener acta y pendientes juntos. Un acta parcial sin su anexo cuenta media historia.
- Medir servicio con su documento. Vía abierta no demuestra ambulancias, tiempos, pavimento o señalización.
- Llevar el cambio a caja sin saltos. Primero documento y efecto; después escenario.
Lo que el 98 % sí permite decidir
El 98 % no autoriza a declarar terminado el proyecto. Sí permite ver que la pregunta cambió. La última fracción concentra una unidad con solución técnica y cronograma especial, mientras la mayor parte del corredor ya produce obligaciones de servicio, mediciones y costos recurrentes.
Para el controller, el relevo no consiste en archivar CAPEX y abrir OPEX. Consiste en preservar la continuidad: qué activo fue puesto a disposición, qué acta lo soporta, qué pendiente sobrevivió, qué indicador empezó a medirse y qué consecuencia llegó al pronóstico. El mismo tramo puede estar abierto al tráfico, sujeto a mantenimiento y todavía vinculado a un cierre de obra.
La respuesta inicial es concreta. El expediente de obra termina cuando se cumplen los hitos y aceptaciones del contrato; el de operación empieza antes, donde el servicio ya existe. Un cierre revisable muestra ese solapamiento, asigna responsables y evita que avance, retribución, recaudo y caja se vuelvan la misma cifra.
Fuentes y límites
[1] ANI · 14 septiembre 2026 · balance 4G y avance BBY
[2] Ruta del Cacao · avance por unidad · corte julio 2026
[3] Consorcio Consultécnicos · estado de unidades funcionales
[4] ANI · Auditoría a supervisión e interventoría BBY · 2026
[5] ANI · 17 marzo 2026 · acuerdo para la solución de UF8
[6] Ruta del Cacao · Informe de Gestión 2025 · marzo 2026
[7] SECOP · expediente referenciado del Contrato 013 de 2015
Corte de investigación: 24 de septiembre de 2026. La consulta directa de SECOP devolvió 403; las cláusulas se atribuyen a la auditoría ANI que las cita, no a una lectura independiente hoy de todas las modificaciones. No revisamos contratos privados de financiación, cuentas del patrimonio autónomo, actas del cierre de julio ni el informe mensual vigente de interventoría. Los porcentajes se publican con su actor y corte; no se reconcilian sin metodología común. La simulación no describe decisiones internas, incumplimientos crediticios ni caja real del proyecto.